Una aproximación a la
Investigación Formativa y
los espacios disponibles a
los estudiantes de
Jurispudencia en el Colegio
Mayor de Nuestra Señora del
Rosario
¿Qué es la
investigación formativa? se
ha entendido dentro de la
teoría epistemológica del
constructivismo, como el
“proceso de aprender
haciendo” o el espacio de
formación de investigadores
que mediante el desarrollo
del conjunto de actividades
relacionadas con la
investigación, dotan a los
estudiantes de todos los
niveles de las habilidades
necesarias para la
producción académica.
(Cortés-Nieto Johanna del
Pilar, 2004)
Su importancia radica en que
constituye el proceso de
formación de investigadores,
lo que a su vez garantiza el
relevo generacional en la
construcción del
conocimiento, esencial en
una comunidad de Ciencia y
Desarrollo. En ese sentido,
la Investigación Formativa,
comprende variados espacios
de reflexión académica en
los que se acerca al sujeto
–usualmente un estudiante o
joven profesional- a una
formación que repercutirá en
la contribución e innovación
científica en un futuro.
Evidentemente, se trata de
un tema vocacional, pero no
sólo del estudiante sino del
docente, pues debe partirse
de que él reconoce las
potencialidades cognitivas
del estudiante y de su
aporte a la ciencia, de otro
lado, el estudiante asume la
responsabilidad por su
propio proceso de
aprendizaje. El proceso de
investigación formativa
permite que los involucrados
aprendan unos de otros.
De otro lado, éste proceso
se ve íntimamente ligado con
la formación en
investigación, otro
concepto, que aunque
relacionado es
independiente. Este hace
referencia al proceso
específico en donde el
individuo va recibiendo y
estructurando sus
conocimientos en materia de
investigación en una
determinada rama del
conocimiento, es decir, que
se va capacitando en la
metodología de la
investigación. Dentro de
ésta formación se encuentran
por ejemplo: los seminarios
de investigación, talleres y
diversas capacitaciones en
temas vinculados con la
investigación entre otros
(Cortés-Nieto, 2004).
La combinación de estos dos
conceptos en la práctica es
de vital importancia para la
docencia y enseñanza
universitaria, pues el
ejercicio del análisis
cuantitativo y cualitativo
de la información dota a los
futuros profesionales de
capacidades necesarias en el
mundo globalizado, como es
la lógica de la comprobación
del conocimiento científico,
sea de forma teórica,
práctica o mixta, de igual
forma permite el desarrollo
de habilidades en campos
como: redacción,
interpretación, análisis y
el pensamiento crítico y
propositivo frente a
problemas de su entorno. Es
más amplio que la simple
apropiación de los
contenidos objeto de la
investigación – que será un
resultado necesario-.
La Universidad del Rosario,
consciente de la importancia
de éste tema por las
ventajas señaladas
anteriormente y por su
relevancia en la
acreditación nacional e
internacional, plasma en el
Plan Integral de Desarrollo
PID 2004-2015, dos
subprogramas a cargo de la
Vicerrectoria: “i) el de
apoyo a la formación de
jóvenes interesados en la
carrera académica y
comprometidos con el
proyecto institucional1 y ii)
el relativo al diseño de
programas que aseguren la
formación del espíritu
investigativo en los
estudiantes de pregrado”
(Cortés-Nieto, 2008);
reconocimiento que se le
hace a los espacios de
investigación formativa
disponibles actualmente como
los Semilleros de
Investigación y los Jóvenes
Investigadores.
En la facultad de
Jurisprudencia, encontramos
diversos espacios de
Investigación Formativa como
los Semilleros de
Investigación: en Derechos
Humanos, en Propiedad
Intelectual, en Derecho
Comercial, en Derecho penal,
entre otros, y el Grupo de
Acciones Públicas del
Consultorio Jurídico. Cabe
resaltar, que adicionalmente
se realiza Formación en
Investigación en algunas de
las modalidades que se le
facilitan a los estudiantes
para el cumplimiento del
Requisito de Grado:
Monografía de Grado,
Monografía dentro de Línea
de Investigación y Trabajo
de Investigación dentro de
una Línea.
El trabajo en un Semillero
de Investigación, reporta
grandes beneficios a sus
integrantes, pues si bien no
todos seremos docentes
investigadores al terminar
nuestra carrera, los
beneficios adquiridos sirven
en cualquier opción para la
vida profesional. Algunos de
estos beneficios son:
formación en metodología de
la investigación, desarrollo
de técnicas de redacción y
escritura argumentativa;
publicación de los
resultados de las
investigaciones en revistas
nacionales y en revistas
indexadas, asistencia y
participación en encuentros
de investigación internos,
locales y nacionales, apoyo
institucional para cursar
estudios de postgrado,
maestría y doctorado, el
desarrollo de capacidades
críticas y analíticas, la
sensibilización social, el
Fortalecimiento de la
tolerancia ante opiniones
distintas y la crítica y el
desarrollo del Trabajo en
Equipo.
Sin embargo, no debe
limitarse la percepción de
la Investigación Formativa
como un mero mecanismo
científico-empírico
formador, es decir como una
herramienta pedagógica en la
formación académica y
profesional, debido a que la
Investigación formativa,
constituye también un
espacio de reflexión
epistemológica, un tema de
investigación académico, el
cual comienza a ser
explorado en nuestra área
del conocimiento. Así, una
investigación desarrollada
bajo este tema, permite
entre otras cosas, la
consolidación de políticas
universitarias y el
desarrollo de redes de
conocimiento sin contravenir
el respeto por la autonomía
universitaria.
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